Aprueba congreso del Estado de Chihuahua la nueva ley de transporte.

El día de hoy, hace apenas unos instantes fue aprobada con 24 votos a favor, con 0 en contra y 2 abstenciones, la nueva ley de transporte del estado de Chihuahua.

Entre algunos de los cambios más notorios en esta nueva ley se encuentran:

– Duración de la concesión: Pasando de 15 años a 10, con posibilidad de renovarse siempre y cuando el historial y el perfil cumpla los requerimientos establecidos en la prestación y calidad del servicio establecidos por la autoridad.

– Otorgamiento de concesiones: El otorgamiento de concesiones se realizará de manera transparente, dándose a conocer por medio de las redes digitales de gobierno del estado y del periódico oficial del estado, en este concurso podrán participar personas físicas o morales que no tengan actualmente una concesión de transporte público, contrario a la ley anterior en la que el otorgamiento se daba sólo entre los mismos concesionarios.

– Herencia de concesiones: Con la nueva ley en caso de fallecimiento del titular de la concesión ésta no podrá ser transferida ni heredada, esta concesión será nuevamente concursada.

– Regularización del Chofer: Con la obligación por parte del concesionario de otorgar las prestaciones laborales y de seguridad social que corresponden.

– Diseño de cromáticas y rotulaciones de unidades: Será la dirección de transporte la encargada de definir el diseño de imagen para cada una de las rutas de transporte público, este diseño deberá incluir tanto señalética como cromática.

– Transferencia de atribuciones: A partir de la nueva ley será la secretaría de desarrollo urbano y ecología la encargada de la administración técnica correspondiente al transporte, siendo la misma la encargada de la expedición de nuevas rutas, modificaciones o trazados en base a análisis técnico y no la secretaría general de gobierno.

Entre otras regulaciones como el equipamiento tecnológico que deberán incluir en las unidades de transporte para su seguimiento en tiempo real, reglamentos y sanciones más severas por incumplimientos de servicio, evaluación anual físico-mecánica de las unidades que prestan el servicio de transporte público, la composición y la apertura de las concesiones de transporte público a empresas y la regulación e imposición de un impuesto a plataformas electrónicas de transporte tipo Uber.

Una ley que duró más de dos años gestándose y con multitud de trabas por parte de quienes en este momento poseen el transporte público convertido en una mafia, negándose a la mejora pero eso sí, exigiendo cada vez mayores tarifas a costo de los ciudadanos.

Ojala sea un parteaguas en la regulación de una mafia que solo ha visto por sus bolsillos y no por la calidad del servicio y sea finalmente el usuario el principal beneficiado.