La vaquita marina sí puede sobrevivir a la extinción

La vaquita marina sí puede sobrevivir a la extinción

La población de la vaquita marina (Phocoena sinus) se encuentra en una etapa crítica para su supervivencia, debido a la existencia estimada de unos 10 individuos en el Alto Golfo de California en México, pero un estudio publicado en Science, que secuenció el genoma de la marsopa, indica que la especie se puede recuperar y salvarse de la extinción, incluso con tan pocos ejemplares vivos.

El mamífero marino bajo mayor asedio

Los autores del estudio The critically endangered vaquita is not doomed to extinction by inbreeding depression secuenciaron y examinaron 20 genomas de vaquitas marinas, que se encontraban resguardados en colecciones científicas, para determinar su heterocigosidad (una capacidad esencial para reproducirse) y el tamaño de la población ancestral.

 

Uno de sus hallazgos es que el mamífero marino ha prosperado en tamaños de población relativamente pequeños durante al menos 1,000 años, lo que ha dado lugar a una diversidad uniformemente baja en todo su genoma.

 

La población, sin embargo, en las últimas décadas ha decaído drásticamente, pues ha sido víctima indirecta de la pesca ilegal de la totoaba y ha pasado de 600 individuos en 1997 a 10 en la actualidad.

 

Luego de haber hecho un análisis de viabilidad de la población, los autores sugieren que este mamífero puede librar la depresión endogámica, término que engloba diversos deterioros físicos que se presentan en poblaciones en peligro de extinción por aparearse entre parientes.

Escenarios para la vaquita marina

Investigadores de la Universidad de California (de los Los Ángeles y de San Francisco), la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, la Universidad de Washington, la Universidad de Montpellier, Francia, y los mexicanos Sergio Nigenda, del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad (Langebio) y Lorenzo Rojas, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), simularon distintos escenarios para la vaquita marina.

 

El más optimista indica que , si la captura incidental de la marsopa se detiene por completo, para el año 2070 la población crecería hasta casi 299 individuos.

 

Si las tasas de mortalidad por capturas incidentales solo disminuyen 90%, la tasa de extinción aumenta 27% y su recuperación sería más limitada con casi 50 individuos para 2070. Si solo llega a 80%, la extinción se produce en el 62% de las réplicas. 

 

La clave de su recuperación, más allá de las probables o improbables mutaciones genéticas que pudiesen afectar a las nuevas generaciones, está en la urgencia de que se retiren todas las redes de pesca para que no muera ni una vaquita marina más.

La especie puede prosperar

Los autores ponen como ejemplo al zorro isleño, endémico de seis de las ocho Islas del Canal, frente a la costa del sur de California, cuya diversidad genética es muy baja, debido a su área de distribución tan restringida, pero cuya población pudo recuperarse en años recientes sin signos de depresión endogámica.

 

“Este ejemplo desafía la suposición de que las poblaciones que han experimentado disminuciones catastróficas están genéticamente condenadas y proporcionan esperanza para la recuperación de especies en peligro de extinción que son naturalmente raras”.