Muere el comisario José María Viñuela durante la inauguración de su exposición en el museo Helga de Alvear

El conservador de la colección, que este viernes presentaba en el museo ‘Patterns’, de Cristina Lucas, ha fallecido a los 78 años

El conservador José María Viñuela (Ibahernando, Cáceres, 78 años) ha fallecido este viernes, el mismo día de inauguración de su nueva exposición en el Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear. Viñuela era el comisario tanto de esta nueva muestra, Patterns, sobre la obra de la artista multidisciplinar Cristina Lucas, como de muchas otras anteriores y desempeñaba un papel clave en el museo cacereño. Estaba previsto que tanto él como Lucas dieran una rueda de prensa esta misma mañana, acto que se ha retrasado primero para cancelarse después tras conocerse la noticia

Con su muerte, Viñuela, a quien sus compañeros describen como una persona “discreta, sabia y generosa”, deja un hueco irremplazable en la institución, tanto por su valor profesional como por su calidad humana. Además de ser conservador de las obras en posesión de Helga de Alvear y patrono de la misma fundación, su relación con la galerista favorecieron al desarrollo del museo y a que se convirtiera en una colección de arte contemporáneo de referencia en España.

Nacido en el pueblo cacereño de Ibahernando, a 16 kilómetros de Trujillo, era la mano derecha de Helga de Alvear, su persona de mayor confianza. Viajaban juntos por todas las ferias de arte del mundo y a muchos estrenos de ópera. Cuando estaban juntos, la galerista y coleccionista alemana recurría a la memoria de Viñuela para llenar las lagunas de la suya. Ya se tratase de precisar la fecha de una adquisición o el precio de un lienzo o una escultura.

José María Viñuela junto a Helga de Alvear en una de las salas del Museo Helga de Alvear, en Cáceres, dentro de la instalación de Olafur Eliasson 'Echo Activity'.

Además de intervenir decisivamente en las compras de la Fundación (que cuenta con 3.000 piezas), fue el encargado de seleccionar las 200 piezas con las que abrió el museo en febrero de 2021 cuando los Reyes acudieron a la inauguración. En una de las plantas del museo, diseñado por Emilio Tuñón y Luis Moreno Mansilla (fallecido también de un infarto en 2012), se aprecia el gusto de Viñuela por la geometría y el minimalismo. Él mismo supervisó el despliegue de obras de Larry Bell, Dan Graham, Agnes Martin, Olafur Eliasson o Donald Judd.

En el lado opuesto del espectro estético, su conocimiento de la obra de Goya le llevó a comprar el ejemplar de los Caprichos que el pintor aragonés regaló a Evaristo Pérez de Castro, ministro de Fernando VII. “Queríamos subrayar que Goya no es solo el punto de partida del arte moderno, sino también del contemporáneo”, solía explicar Viñuela en la sala consagrada a esos grabados. Instalado en Cáceres desde la pandemia, en las últimas semanas había reordenado parte de la colección mientras comisariaba la muestra de Cristina Lucas.

Su relación con el mundo de los museos empieza en 1978 cuando, tras haberse formado en Hamburgo y haber trabajado como asistente en proyectos como el Auditorio Manuel de Falla, en Granada, es nombrado Jefe de Exposiciones y museografía en el Museo Municipal de Madrid. Dos años más tarde, pasó a ocupar el cargo de Asesor Artístico del Banco de España, y en 1983, fue nombrado Conservador Patrimonial del Banco de España hasta su jubilación en 2015. Esta etapa de su vida fue fundamental para conseguir la colaboración de la Colección Banco de España para la exposición Patterns, sin la cual “habría quedado incompleta”, tal y como afirmó él mismo sobre la muestra. Una prueba más de su implicación a la hora de trabajar para la colección.

El equipo del Helga de Alvear ha lamentado su muerte a través de un comunicado, en el que destacan su regularidad en el sector desde 1981. Había acudido “a todos los eventos más relevantes del medio artístico: documentales, bienales y ferias internacionales”, lo que lo convertía en “un gran conocedor del contexto museístico internacional”. Asimismo, fue el encargado de organizar y comisariar un centenar de exposiciones entre Europa, América y Asia, donde impartió numerosas conferencias. Desde ahora su huella, al igual que consiguió con las obras que consiguió para la colección que conservaba, quedará grabada para los cacereños y el mundo del arte.